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Totum revolutum

Llevo unos días matadores, ahora mismo estoy echo carbonilla. Y si a eso le sumamos que últimamente no sé de lo que escribir aquí, obtenemos el cóctel perfecto que explica que cada vez tarde más en actualizar. Les cuento lo que he hecho, a falta de inspiración.

Advertido -y asustado- de que van a cambiar inminentemente el modelo de examen de conducir, el jueves acudí raudo y veloz a la Autoescuela para ver cuánto tenía que pagar para liquidar la matrícula y lo que necesitaba para que me metieran en la lista de un día de examen lo más pronto que se pudiera. Nadie sabía nada en la Autoescuela de ese supuesto cambio; es más, se lo tomaron a guasa. Como si el Ministerio llevara veinte años o más queriéndolo modificar pero no haciéndolo nunca.

Total, que tuve que ir a hacerme fotos de carnet, sacar dinero al banco y hacerme el psicotécnico. En mi vida me he sentido más idiota que haciendo la prueba del psicotécnico. Llegué a la clínica, me pidieron treinta euros y me llevaron a una sala donde una un tanto arisca y estirada señorita me iba indicando:

-Lea esta fila de letras sin gafas, tapándose un ojo. Y, luego, el contrario. Y, después, con las gafas puestas.

Al comprobar que era incapaz de ver tres cartageneros subidos a la escotilla de un submarino haciendo la ola, la muchacha llegó a la conclusión de que yo necesitaba gafas. Muy aguda, señora. Luego vino la prueba del deslumbramiento y, finalmente, la de manejar dos palanquitas y hacer que las dos bolas que se ven en la pantalla vayan por el camino rojo indicado.

-Y si te sales, pitará; me advirtió la zagala.

Bueno, pues aquello pitaba más que la olla de los michirones. Además, era un pitido muy profundo y desagradable, como el de un transatlántico. Esa prueba duró dos larguísimos minutos, durante los cuales la señorita disfrutó de la lectura de una revista del Corazón. El caso es que antes de que pasasen cinco minutos de mi entrada en la clínica, ya estaba fuera. Sí que son exhaustivos los del psicotécnico, sí.

Y vuelta a la Autoescuela para entregarlo todo y que me pusieran en lista. El viernes que viene sabré que día de la última semana de febrero tengo que ir a Móstoles a examinarme de la parte teórica. Y ya que estaba allí me quedé a hacer unos cuantos tests. La verdad es que me han salido bastante bien, pocos fallos y mucha soltura. No como los que me acompañaban, ante los cuales me ha subido la moral una barbaridad. La una preguntándole al profesor que corregía los tests si un vehículo de tracción animal tiene que respetar el límite de velocidad de la vía por la que discurra. Y yo pensando en un burro circulando a 120 kms./h y con cuentakilómetros y cuentarrevoluciones. Lo más de lo más. Y la otra que en cada respuesta no tenía reparos a la hora de marcar como válidas dos o incluso las tres opciones que te da el test en cada pregunta porque a la pobre le parecían todas igualmente válidas.

Luego, vuelta a casa para comer, que la tarde se presentaba intensa. Primero, había que ir a elegir definitivamente los materiales que queremos poner en la casa pues, por fin, tenemos fecha para el comienzo de la reforma: el 1 de marzo. Y, después, ir a que nos entregaran las llaves de la casa de alquiler, a la que tenemos que llevar nuestras cosas en estos quince días que nos quedan para dejar nuestra casa vacía y lista para convertirla en un garbanzal.

Cuando he entrado en la casa de alquiler, se me ha caído el mundo encima. He comprobado que desde el 1 de marzo hasta tres o cuatro meses después vamos a pasar muchas estrecheces y, sobre todo, vamos a vivir en un sitio feo y sombrío. Es duro pasar de un último piso a un primero. Aquí arriba no nos molesta nadie y nos cagamos en todo el mundo (con perdón) pero, sin embargo, aunque solo he estado un cuarto de hora, en el primero escuchaba a los de arriba, a los de al lado, a los de enfrente, a los de detrás y a los de la calle. Presiento que ahora me voy a enterar de lo que vale un peine. Y luego que la casa está fatal: faltan muebles por doquier, los aseos son del año de la tos, da cosa meterse en esa bañera por si se te aparece el violador de Kosovo y en las habitaciones hay ropa por los suelos, así como cosas sucias en el fregadero. Lo que no sé es desde cuándo están allí. Todo desangelado, sin lámparas -solo tenebrosas bombillas colgando del techo- y mucho desorden. Un sofá en una habitación, un teléfono en otra, una cama rota en la de más allá y un ordenador sostenido por un par de tableros en el despacho de la entrada. Y a eso añádanle las cajas que nosotros tenemos que llevar y que, como las de los libros por ejemplo, no tenemos intención de abrir para volverlas a traer a casa tal y como saldrán de aquí en breve. Vamos, la casa del terror.

Así que supongo que a partir de la semana que viene empezaremos la mudanza. Con lo que vi esta tarde en la casa del terror, ya se me quitaron las ganas de hacer obra. O sea, que estas dos semanas también van a ser muy intensas, tendré poco tiempo para cualquier cosa y espero saber trasladar el teléfono e Internet a la otra cosa para, al menos, poder asomarme por aquí y olvidarme de la casa en que voy a vivir a partir del 1 de marzo. Y, por cierto, espero haber aprobado el teórico para entonces y comenzar enseguida con el práctico.

Entre tanto, rogaré por si un día las musas deciden volver y regalarme nuevas entradas.


16 guarrindongos tienen algo que decir:

Pues para estar dejado de la mano de las musas, tienes bastante que contar.
Lo de la música ¿me lo haces a posta?, jeje, es bromaaaa.
Besinos.

13 de febrero de 2010, 1:14  

No seas cobardica, q todos sobrevivimos a las obras y a las mudanzas. Eso sí, a veces quedan secuelas graves... Jeejejeee, anda, al toro y adelante!!!
Besicos.

13 de febrero de 2010, 11:00  

juanito no te preocupes, que todo eso pasara, yo tambien pasé por el teorico y fué horrible, tarde mucho tiempo en prepararme, y tarde en hacerlo, pero al final gane la partida a las zancadillas de los tests, tuve suerte tambien en el examen medico, pues erá el director de la guarderia de mi hija, y bueno, aprobe, pero despues vino lo duro, las practicas, y los examenes, tal ha sido mi pavor por conducir que ni lo hago, mi padre tiene el coche, y lo de la casa, que solo será un poco de tiempo, peor es estar en obras en ella, y eso si que es un incordio, asi que armate de paciencia, y ni te lo pienses, que ya veras que pasa todo, un abrazo fuerte,

13 de febrero de 2010, 12:20  

FABIA

Sí, tengo que contar, pero nada original. Y a falta de temas sobre lo que escribir, lo único que me queda es contar mi vida, jajjaa, a sabiendas de que a alguien no le importará lo más mínimo, jejeje.
Besos.

13 de febrero de 2010, 12:34  

SARA

¡¡Si yo era el que más ganas tenía de reforma!!
¿Secuelas graves?, ¿cuáles? Ayy, no me asustes más de lo que ya estoy¡¡¡ jajaja.
Besos¡

13 de febrero de 2010, 12:35  

AMELIA

La verdad es que salí con buenas vibraciones de la Autoescuela. Pocos errores y mucha soltura al hacer los tests. Imagino que tendré suerte con el teórico para empezar enseguida con el práctico, que tengo unas ganas locas de quitarme todo eso de encima y ponerme de una vez a hacer cositas de provecho y de futuro, ya sabes¡¡
Sí, tampoco se puede pedir un palacio como casa de alquiler para dos, tres o cuatro meses. Hay que aguantarse con lo que hay y no hay más ciencia.
Un beso fuerte¡

13 de febrero de 2010, 12:37  

No te preocupes si no sabes qué escribir que te llegará la inspiración, te lo dice uno que actualiza semanalmente y es que actualizar a diario creo que te quema bastante y al final dejas el blog, pero bueno es mi opinión.

Por otro lado personalemte, echo de menos a tu comunidad no veo el día que nos vuelvas a escrbir sobre ella.

Y para terminar yo también vuelvo el 1 de marzo al yeso y a la pintura y ya de este empujón queremos terminar, lo dejamos por lo da la navidad y ahora no somos capaces de arrancar.

Un abrazo.

13 de febrero de 2010, 17:32  

Seré una cotilla pero a mí sí que me gusta leer sobre tu vida.
Pacienciaaaaa con la obra y piensa que siempre se alargan, así que no desesperes.
Ánimo con el carnét de conducir, me alegro de no vivir en Madrid mientras duren tus clases prácticas, jjajjaajaaj.
Madrileños, no salgan de sus casas que Jota va al volante.
Un besazo, amigo.

13 de febrero de 2010, 18:32  

DAVID

Tienes razón, creo que actualizar diariamente un blog no es sano, jajaja.

Ya supongo que echaréis de menos las historietas de mi comunidad de vecinos pero es que llevamos unos días que no está pasando nada. Ahora están de juicios la del primero con la del bajo y viceversa, se han denunciado mutuamente, y aunque ya se han celebrado dos o tres de todos los juicios que se han puesto lo cierto es que no trasciende nada. O que no nos estamos enterando de nada.

Ayy, qué horror el 1 de marzo, anda que no lo voy a pasar yo mal, jajaja.
Abrazos¡

13 de febrero de 2010, 19:44  

EMIBEL

Yo soy de la opinión de que para lucir hay que sufrir. Y si te quieres poner una casa bonita, primero tienes que padecer las incomodidades de una casa de alquiler fea, fría, horripilante, tenebrosa y asquerosa, jajajaa.

Y no vayas tan de listilla, jajaja, que yo ya sé conducir, jajaja. Mi padre me llevaba a conducir a un descampado desde bien joven y sé las cosas básicas para el manejo de un coche. Así que, di que los madrileños se preparen, se pongan gomina en sus flequillos porque están a punto de ver al nuevo Fitipaldi del siglo XXI, jajajjaaja.

Besos¡¡

13 de febrero de 2010, 19:46  

Las obras son molestas pero necesarias, luego disfruta uno viendo todo tan chulo y wapo. Aguanta en la casa tan fea que dices.
Y suerte con lo del carnét, mira que es provocadora esta Emibel, jjejejej, ella es así, pero lo hace con cariño.
Un abrazo

13 de febrero de 2010, 20:15  

Sólo te diré una cosa, SUERTE.
Besossssssssss

13 de febrero de 2010, 21:49  

EMILIO

Espero que, cuando toque volver a nuestra casa, digamos al unísomo que tanto trastorno ha merecido la pena. Porque de lo contrario creo que alguien perderá su vida, jajaja.

Muchas gracias por los buenos deseos. Espero aprobar el teórico a la primera y, luego, dedicarme al práctico y sacármelo sin mucha tardanza para estar motorizado cuanto antes, que ya he aguantado bastante, jejeje.
Abrazos.

13 de febrero de 2010, 23:14  

NEFERTITI

Muchas gracias. Lo mismo os digo, que alguien me chivó que tenéis pensado poneros manos a la obra el mismo día 1, no? jejeje.
Besos.

13 de febrero de 2010, 23:15  

Ozú, que tiempos aquellos de la autoescuela, menos mal que solo hay que pasar por allí una vez. Sobre lo del psicotécnico, pues si, no son muy exigentes, podría pasarlo hasta matusalen con buena nota, jeje

Telita con el piso de alquiler, pero hombre, que la cosa es eventual y como experiencia no estará mal, así la vuelta a casa será mucho más gozosa, además seguro que en el tiempo que estés allí saldrán mil y una historias que contar, jeje

Abrazos y suerte¡¡

14 de febrero de 2010, 14:21  

JeFe ... ¿Has buscado dentro de tu alma?
Quizás allí encuentres lo que buscas..
¿Brindamos? Yo tampoco celebro nada hoy.

Besos entre susurros

14 de febrero de 2010, 16:41  

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