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Ya llevamos unas cuantas décadas en que parece de lo más normal del mundo que haya quienes busquen oportunidades de negocio y enriquecimiento por todas partes. Y la muerte es un filón al respecto, proporciona clientes todos los días y a todas horas y los servicios que se ofertan rayan ya lo increíble y lo hortera a partes iguales.

Hace unas semanas visité un tanatorio, no por gusto, desde luego. Cuando estaba saludando a los familiares de la difunta en la sala que les habían dispuesto, me topé en una mesita con un tríptico que no me resistí a dejar de leer. Y me quedé ojoplático. Se ofrecían asesores y psicólogos para afrontar, supongo, el fallecimiento del familiar cuando, como todos sabemos, no hay más que aceptar la marcha y aquí no hay tu tía. Así ha sido siempre, venga un psicólogo o tu prima la de Lorca.

También ofrecían música ambiental -rock gótico, supongo-; féretros homologados y no contaminantes -homologados, imagino, por la Federación Española del Fiambre y el Tránsito al Mas Allá, que no da igual descansar para siempre en un "féretro homologado", que no sé qué es, que en uno comprado en los chinos-. Que, por cierto, hablando de chinos, he leído por ahí que están arrasando con sus ataúdes porque tan solo cuestan 75 euros. Lo que no sé es si te lo venden con lucecitas, colorines y musiquita desquiciante o como urna de cenizas te ponen una figurita de esas horribles que venden en sus tiendas. Y así no es serio, todo tiene que estar debidamente homologado pues igual que no es lo mismo vestir de Tucci que de la marca la pava, también es importante que la madera donde descansemos sea de alta calidad. También se disponía de recordatorios en papel y en Internet; coronas florales de todos los tamaños; velas del recuerdo para poner alrededor del difunto y demás gilipolleces innecesarias y asombrosamente ridículas para cualquiera que se las tope en un tanatorio. Estos "empresarios de la muerte" dirán, imagino, que están a nuestro servicio y que nos quieren ofrecer lo mejor y tratarnos como merecemos en esos momentos de dolor; pero, al fin y al cabo, son cosas que encarecen el sepelio y el rito social que, importado de los Estados Unidos y sus tanatorios, se implantó en España hace tiempo.

Eso de que nos tratan como merecemos, daría para otra entrada. Ya te pones malo solo de ver a tu familiar dentro del habitáculo donde lo colocan, al otro lado de un cristal, como si fuera el escaparate de la carnicería. Y te sigues poniendo peor cuando empieza a llegar la gente y aquello se convierte en una sala de reuniones, un club social, grupos de gente por todas partes hablando entre ellos, montando un griterío propio de un mercado y pasando olímpicamente del difunto y de los familiares. Y cuando hemos echado un ratillo allí, la sin hueso nos duele de tanto darle al pico y consideramos que hemos cumplido socialmente, cogemos y nos largamos. Tampoco se les ocurra a ustedes, como nos pasó a nosotros hace casi tres años, morirse en plena Semana Santa, en fin de semana o en puente porque, al no haber entierros bien por motivos festivos o religiosos, te tienen en el tanatorio dos o tres días y, ea, a hacer caja tocan.

Pero bueno, vayamos a lo de hacer negocio con nuestros restos inertes y con lo que hay que pagar para tener derecho a poder descansar eternamente. Teniendo en cuenta que, por regla general, los sueldos actualmente no son muy elevados, adquirir una sepultura por unos 4.000 euros, un nicho por la mitad o un panteón por más de 6.000 euros, exige casi tener que hipotecarse. Al fin y al cabo, te estás comprando tu casa eterna..., donde paradójicamente vas a pasar más tiempo que en la casa donde se ha vivido y, entiendo, terminar de pagar esas cifras tiene que proporcionar una sensación de paz tan inmensa como la que se debe sentir cuando te vas de este mundo. Y no se te ocurra bajarte del mundo antes de tiempo y dejar por pagar el sitio, endeudando a los familiares y haciendo que el desembolso que éstos tengan que hacer para dejarte en paz sea astronómico. Si no, acabas barranco abajo y asunto arreglado. Se puede optar por la incineración pero, por lo que a mí respecta, eso de ver a la persona querida metida dentro de un frasco y encima del televisor, me desagrada una barbaridad.

Aunque no queramos ninguno de los servicios extras que nos ofrecen las funerarias, como ponernos música -a mí que no me pongan a los triunfitos, a menos que alguien quiera que resucite para pegarle alguna paliza por tal motivo-, digamos que hay unos servicios mínimos que asumimos porque casi no queda otra. Y, en cualquier caso, en esos momentos las cabezas de los familiares tampoco están como para ponerse a pensar mucho. Veamos, según las cifras que encontré en esta página.

Ocupación de la sala del tanatorio, en función de las horas y días que se pasen allí: de 500 a 2.000 euros.
El "embellecimiento del difunto", maquillado a la última, como nunca lo hizo en vida: 100 euros.
El féretro: en torno a los 600 euros.
Las coronas: a partir de 150 euros cada una. Con lo que cuestan, es normal que los familiares y amigos escriban mensajes tales como "siempre estarás en nuestro corazón", "vivirás en nuestro recuerdo", "nunca te olvidaremos" y cosas de esas. Como para olvidarse de quien nos hizo soltar más de 100 napos así como quien no quiere la cosa y sin avisar.
Y los "lujos" que se le pidan al tanatorio en forma de coche fúnebre -en torno a los 100 euros-, traslado del difunto del tanatorio a su parroquia y, después, al cementerio y las horas que se tenga ocupado un coche.

Por supuesto, no solo hay que pagar la sepultura o el nicho, hay que pagar cada año la anualidad para que no te quiten la propiedad de los mismos y, cuando toque, pagar las tasas del entierro o cremación -desde 200 euros en adelante-. Y tampoco es lo mismo morirse en Madrid que en Barcelona, aunque pueda parecer que sí da igual hacerlo aquí o allá porque el resultado es el mismo. Por ejemplo, que te abran la sepultura y te dejen dentro en un cementerio madrileño ronda los 200 euros pero que lo hagan en Barcelona supera los 400. Y en otros sitios, como en Sevilla, no supera los 100 euros. No nos olvidemos de la lápida, otros 400 euros, que no es cuestión de comprarse la casa eterna y dejarla sin puerta, ¡qué falta de privacidad! Ni tampoco de la limosna simbólica y a voluntad que se deja en la parroquia donde se ofician el rito corpore insepulto y las misas funerales posteriores. Y, desde luego, la incineración no es que la regalen, que da la impresión cuando se habla con la gente de que se trata de una ganga. A lo que cuesta, de 300 a 500 euros, hay que añadir lo mismo de siempre: féretro, coronas, coches, tanatorio, servicio religioso y "los lujos" que se quieran.

Porque, como digo, puedes pedir esquelas en los periódicos -desde 70 euros-, libros de firmas y condolencias, ¡¡lencería funeraria!! -que no es lo mismo, debe ser, que te entierren en boxers que en tanga, servicio de tanatoestética -que tampoco da igual ser enterrado o incinerado con la raya del pelo perfectamente hecha o con el pelo cardado y enlacado como si te fueras a pasar la tarde al bingo-, etc.

Hasta el punto que parece que lo de morirse es un capricho o una forma de joder a tus familiares haciéndoles que se gasten lo que no está escrito para que cumplan tu última voluntad. Me hablan de los seguros de decesos, que tampoco lo cubren todo por otro lado, pero estoy seguro de que una persona que lleva pagándolo desde que nació, como es costumbre en este país, se habrá pagado su entierro o incineración -y las del vecino- siete veces. Según puede leerse en este enlace del diario 20 minutos, estas aseguradoras movieron 1.451 millones de euros en 2006. Y si tomamos como media unos 2.000 ó 3.000 euros en gastos funerarios y lo multiplicamos por los casi 40o.000 fallecimientos que se producen en España año tras año, la cantidad de dinero que mueve el sector en total provoca rubor hasta al más pintado.



Sí que cuesta morirse, sí. A la falta de ganas que ponemos en ello, se le suman estas cifras que, al menos a mí, me provocan cierto sonrojo. Pero así es la sociedad que hemos construido, interesada, que negocia con la muerte y se aprovecha del dolor de las familias. Al igual que hace con tantas otras cosas, sin mayores escrúpulos, para enriquecimiento particular.

24 guarrindongos tienen algo que decir:

Ufff JoteEfe, jajaj has echado por tierra todo mi trabajo, eso no vale!!!
Soy agente de seguros y como tal vendo muchas pólizas de deceso (bueno, bueno eso de muchas en estos tiempos es por decir algo)y lo que ocurre es que la gente las tiene para prevenir. No todos tenemos ese dinero que has dicho en un momento determinado y por otra parte no sabemos cuando nos vamos a morir.
Es decir, que si yo ahora me muero y no tengo esa póliza de deceso...pues ea!!! no sé donde iría a parar.
Como ya he dicho antes esas pólizas, como otras muchas, son para prevenir. Claro es verdad que te puedes tirar pagándola toda una vida y al cabo has pagado miles de entierros, por eso lo que conviene y es algo que no le entra a la gente en la cabeza, es pagar cuanto menos mejor por lo mismo...te digo que hay pólizas carísimas (compañías de toda la vida) pero llegaron otras que no están nada mal de precio.
Joo vaya sermón.
Bueno que es domingo y estoy de descanso porque mañana NO TENGO PUENTE.

Besos

10 de octubre de 2010, 12:02  

PRINCESA.

jajaja, lo siento, de veras. Te creerás que tengo algo en tu contra, primero con las residencias y ahora con esta entrada pero te juro que no sabía que te dedicabas a estas cosas, jajaja.

Yo, pues ya que estamos, te pregunto. En mi familia nadie, que yo sepa, tiene seguro de decesos. Cuando fallece alguien, se paga todo esto del dinero que ha procurado dejar en el banco. Pero, como bien sabemos, no corren ahora buenos tiempos para andar ahorrando en este tipo de cosas. Por otro lado, la gente tiende a ser "comodona" y es más fácil que se encargue el chico o la chica del seguro en el papeleo del tanatorio y del cementerio, que el hecho de que sea la propia familia la que se encargue en ir y venir con papeles, certificados, documentos de propiedad del cementerio para que el entierro pueda tener lugar, como hacemos nosotros vaya.
Supongo que lo que tú recomendarás es hacerse la póliza cuando uno ya es mayor, no que te metan ahí cuando naces y, al morir, hayas pagado tu entierro y el de todos tus compañeros, jejej. Pagas lo mismo, pero durante menos tiempo y algo te ahorras. Pero, claro, el problema es que no sabemos cuándo nos va a tocar largarnos de aquí, si jóvenes o viejos, jejeje, y las aseguradoras se beneficiarán de eso.
Lo siento, de verdad, no tengo nada en tu contra, jajaj. Al final vamos a acabar fatal tú y yo, jajaja.
besos y que descanses!!!

10 de octubre de 2010, 13:01  

De todas formas, diré que cuando estaba escribiendo esta entrada pensaba en la gente de los tanatorios, que imagino que serán los que ponen los precios de todos esos servicios y que te tratan como si formaras parte de una cadena de fiambres. Uno detrás de otro, sin mayor cuidado y echándote a toda prisa porque antes de que te hayas ido ya asoma el siguiente fiambre por la puerta. Es indignante.
Supongo que los que os dedicáis a los seguros haréis como los particulares que no tenemos póliza de decesos, os limitaréis a pagar religiosamente la factura final. Debo decir que la familia con la que estuve en el tanatorio tenía seguro de decesos y por lo que ví y oí, al menos vosotros tenéis la sensibilidad y el cuidado que los de los tanatorios no tienen y tratáis de hacer lo que os dicen ellos y de que todo salga como quieren. Un beso!

10 de octubre de 2010, 13:07  

No JotaEfe, lo que yo he querido decir es que hay compañías muy antiguas que se creían con el derecho de todo y ponían precios desorbitados, despues con la entrada del libre mercado han llegado otras compañías con posibilidades de competir y tienen unos precios más razonables.
Por tanto, y bajo mi punto de vista, lo que hay que hacer es ir a esas nuevas compañías (que tienen los mismos servicios que las otras)y hacérselas en ellas.
Por qué pagar más por lo mismo?
Es algo parecido a las compañías de telefonía.
Y cuanto más mayor eres más pagas, ehhh porque se deduce que ya estás más allá, vamos rozando el cielo.

Anda hombre no te preocupes por nada, se admitir críticas, retos y todo lo que me venga, jajaja.
Son puras coincidencias na más.
Y que no pasa nada, que hay cosas peores en la vida, a que si??
Aclarado el tema? Me despido atentamente de usted, esperando respuesta en breve, jajajja. Hijo mío como está el corazón ploff pues yo ea!!! animarme sola.

Besos

10 de octubre de 2010, 13:41  

Se me olvidó comentar lo del tanatorio.
Pues es un hecho que para ellos es un trabajo más, sin escrúpulos ni nada...uno sale por la puerta y otro va entrando. Es un negocio.
Los tanatiros son parte de muchas compañías, es decir, que la hacen ellos y son de su propiedad (no quiero darte nombres) Otras compañías, como la mía, no tienen tanatorio propio, por lo que pagan el servicio a estos Sres.
Siempre hay un tipo de la compañía que te arregla todo, papeleos, asesoramiento, misas, horarios, sitios...es deci, esa persona se encarga de planificarlo todo, siempre con el consentimiento de un familiar.
Una vez que todo ha pasado, ese misma persona debería acudir a la casa de los familiares del fallecido para seguir asesorándole en cuestión de papeles, de bajas a la S.S,etc....
Estoy aprobada Sr JotaEfe?, jajaja

Besosssssss

10 de octubre de 2010, 13:48  

Pues sí, tienes razón, no tiene demasiado sentido pagar más por lo mismo, si el resultado y el final va a ser el mismo te asegures donde te asegures.
Puff, es que tiene que dar mal rollo que te vengan recibos más altos porque, se supone, vas poco a poco estando más para allá que para acá, jejeje, te lo van anunciando...
Aclarado el tema, no problem, han sido meras coincidencias, jeje. Eso es lo que tienes que hacer, animarte solita o acompañada, pero animarte que es lo importante¡¡¡
Besos.

10 de octubre de 2010, 13:50  

Claro, claro, es lo que les está pasando a estos amigos míos.
Una chica o chico de la aseguradora estaba pendiente de ellos cuando avisaron de que había muerto el familiar, les arregló todo el papeleo del tanatorio, de la incineración, del responso y esas cosas. Todo consultado y llamando continuamente para preguntar. Esta compañía tampoco tiene tanatorio propio. Y, ahora, igual, les está llevando las cosas de la baja en la Seguridad Social, el finiquito de la pensión, los papeles del banco para saber lo que hay para repartirse, etc., y habrá que ir al notario dentro de un tiempo.

Lo que sí me da la impresión -es solo una impresión- es que a ellos el papeleo se lo están haciendo mucho más rápido que a nosotros -sin aseguradora-. Aunque nos ayudó un amigo de mi abuela, nosotros tuvimos que pedir el certificado de últimas voluntades; acudir al registro de la propiedad de Cartagena y Torrevieja para pedir el informe de cada casa y quién era el propietario o usufructuario al momento del fallecimiento; papeles del banco diciendo lo que había, qué tipo de productos y en qué estado se encontraban; otros papeles de la central del banco diciendo que nos autorizaban a repartirnos el dinero; y ese tipo de cosas.

No sé si las aseguradoras harán esos papeleos más rápido que los particulares que no tienen aseguradora, pero me está dando esa impresión. Mi abuela falleció en marzo y hasta finales de julio no se arreglaron las cosas en el notario, eso es demasiado tiempo? Vosotros lo resolvéis todo más rápido?

Por supuesto que estás aprobada, si eres tú la que te dedicas a esto, no lo ibas a estar? El que no tiene mucha idea de esto soy yo!! Ya lo estás viendo, jaja.

10 de octubre de 2010, 14:00  

Bueno chicos, cambiaros los teléfonos, que vaya parrafadas. jajaja.

En serio ahora. JotaEfe, me has hecho reír de buena gana, y eso hoy es algo estupendo.
Estoy de acuerdo con lo que pones, pero añado cositas que he vivido personalmente.
En dos ocasiones pedí, verbalmente y por escrito, que no quería oficios religiosos ni símbolos religiosos.
En la primera, el caso fue, dejar al difunto en el ataud, como dices tu, en el escaparate ese, con la tapa apoyada conta la pared con un crucifijo enorme. Y el cura pasó un par de veces, por si queríamos orar.
En la segunda. No pusieron tapa de ninguna clase en el habitáculo. Pero a la hora de llevárselo, en la tapa no había Cristo de metal, pero la cruz de madera, allí bien placentera. Eso sí, no se presentó el sacerdote.
En esta última ocasión, el tanatorio y el cementerio están al lado, apenas 200 mts. No hace falta coche fúnebre. Pues no hubo descuento ninguno.
Y al ser incineración, que no entierro, nos tocó pagar el nicho y la lápida. Pero, y esto es lo mejor, a tocateja. No admiten tarjetas. Y en esas circunstancias, deben creer que todos llevamos en el bolsillo 600 euros para soltarlos así, en billetes pequeños. Cuando lo único que se lleva en los bolsillos es un puñado de kleenex.
Una amiga, que por suerte trabajaba en la sucursal donde tenemos la cuenta, se molestó en llevarnos el dinero, y el papel para que firmáramos allí mismo, si no, pues me veo pasando el cepillo y esquilmando a los familiares como en la iglesia.
En fin, feo, feo, feo.
Puse la reclamación correspondiente unos días después, cuando aún no se me había pasado la indignación. Y hoy, casi dos años después, no he recibido respuesta.
Eso sí. Mi madre, que tenía el pelo bastante fastidiado por efecto de la quimio, lucía peinádisima. Vamos que me dejó más tranquila, ¡por las narices!

En fin, que es una situación que en cada caso se vive como se puede, y lo único que hace falta es que se pase lo antes posible.

Me ha encantado lo del ataúd chino. Me lo pido. jajajaja

Un beso

10 de octubre de 2010, 15:59  

PARKER AZUL

Creo que a tí también te daremos el teléfono porque creo que será mejor hacer un party line sobre este tema, antes que dejarnos los dedos en nuestros respectivos teclados, jajaja.

Ayy, eso de la tapa del ataúd que dices dentro del escaparate también me parece una cosa horrible, no tienen otro sitio dónde meterla? Es que todo lo hacen para que parezca cuanto más tétrico mejor.

Sacerdotes, en mis experiencias, no he visto ninguno en los tanatorios. Esta última vez, llegamos al crematorio y había uno muy postconciliar, jajaj, en el sentido de que echó el sermón sobre la vida eterna y luego apuntó: "esto no es obligatorio creérselo", le quedó muy bien, jajaja, qué ridículo.

Lo de las incineraciones, como dices, no sale al final tan barato como dicen. Te meten el féretro, los coches, los gastos de tanatorio, las lápidas, los nichos, etc., todo en el mismo paquete igual que si te enterraras.

Digo lo de no morirnos en fiestas porque, sin ir más lejor, mi abuela falleció en Jueves Santo y no pudo recibir sepultura hasta el Sábado casi a la hora de comer. Había mucha gente en cola, llegamos de los últimos al cementerio y, encima, no puede haber dos entierros a la vez. Va por riguroso orden de llegada... Toda la feria (tres días de tanatorio, tres coronas de flores, un coche fúnebre para llevarla a su parroquia y desde allí al cementerio, un feretro, las tasas del entierro y demás etcéteras nos salió por más de ¡¡4000 euros!!
Sus ahorros, efectivamente, se fueron en eso, en pagar su último viaje. Y menos mal que teníamos sus ahorros, si no me veo maquillando fiambres hasta que me muera como forma de pagar la deuda.
Es indignante, un dineral, una exageración. besos!!

10 de octubre de 2010, 17:47  

Os juro que me pierdo y seguro qe después nadie me buscará...bueno, bueno otra tontería más y salgo en Sálvame Deluxe (no sé si se pone así pero me da ocho que ochenta, pa la mierda que es!!!)
A ver JotaEfe (espera que me recojo una lágrima, pa ver)te diré (mejor escribiré) que l@s asistentes familiares (así se llaman estas personas que ayudan a los familiares) saben los pasos que tienen que ir dando, además de entrar por la puerta falsa en los registros y demás departamentos. Por tanto se hace mucho más rápido que un particular.
Y que conste en acta que yo sólo soy agente de seguros (de esas que dan un porculín a la hora de comer por teléfono)bueno, bueno suelo respetar las horas de descanso porque mi ofi abre a las 6 de la tarde y por la mañana a las 10.
Besosssssss!!!!

10 de octubre de 2010, 18:55  

Por cierto la que hemos liado con el meme ese por la red...te has enterado? ufff tremendo, jajaj.
Pero los derechos de autor parten de ti y nada ni un duro chaval!!!

Más besitos y estudiaaaa perezoso

10 de octubre de 2010, 18:58  

PRINCESA

Ahora el que está perdido soy yo, jajaja, no sé qué ha pasado con el meme, voy a investigar en tu blog y en el de Parker, a ver si me entero de algo. Que estoy como siempre, en mi burbuja particular y nunca me entero de nada, jajaa.
¿Por qué lágrimas, Princesa? Espero que sean de reírte...
Ya entiendo lo de los asistentes familiares o agentes de los fiambres, jajaja, claro, ellos ya van con todo aprendido y localizado y se hace más rápido. Que no pagar un seguro de esos se tenía que notar por algún lado, jajaja.
Nada, esas horas no son problemáticas, aunque me temo que a mucha gente le resultará porculero tener que atender ese tipo de llamadas. Yo no suelo enfadarme, solo si se ponen muy insistentes. Ahí confieso que me termino cabreando, pero si me dejan tranquilo rápidamente soy muy educado y cortés, jajaja.

Pues nada, voy a ver si me entero del jaleo (es en vuestros blogs? si no, informadme porfa plis). Espero que no sea nada grave, ni que me tenga que exiliar del país por haber contribuido a la difusión del meme, jajaja, que no lo empecé yo, fue un reto que me propuso un amigo del blog. Maaadre míaaa, besos!!

10 de octubre de 2010, 19:06  

Chiquillo`!!! que otra vez estoy por aquí...
A ver Parkerazul, tú por qué no me llamaste? Es cierto, no me conocías (espera la puerta, voyyyy)
Ya estoy...por dónde iba? Si, si te decía que cuando hay incineración no tienes que pagar ni nicho ni lápida, a no ser que las cenizas las pusieras allí, que eso no lo sé...por aquí, normalmente, se tiran al mar, a la caleta (playa del casco viejo)y dicen los gaditanos (porque yo no soy gaditana, a mi me recogieron) que por las noches en la playa de La Caleta no se puede dormir tranquilo (me refiero a los muertos) porque están todos los cantantes famosos de la tierra y lían juerga flamenca.
Bueno que me voy...que si alguno quiere una entrada original, creo que de todo esto sale algo. No sé ni lo que digo.

Parkerazullllllllllllll que lloro, que lloro, dime algo mujeee!!!

Besitos!!!

10 de octubre de 2010, 19:07  

En mi blog JotaEfe...le reté a una y en ese blog se lo están pasando de miedo.

10 de octubre de 2010, 19:14  

PRINCESA.

Jolines, lo acabo de ver, jejeje, aunque deberían haberlo publicado como entrada. Claro, al haberlo hecho como comentarios, eso facilita que la cosa sea más divertida, a menos que el blog termine explotando, jajaja. Pero, bueno, ya lo sabemos para la próxima vez, jaja.

Que cada uno haga lo que quiera, por supuesto, pero si yo incinerase a alguien sería para no desprenderme de las cenizas. Necesito saber que los restos están en algún sitio y no navegando en alta mar. Pero, claro, por otro lado, no me gusta tenerlas de exposición en el pasillo o encima de la TV, en lugar de la sevillana... Me da cosita..., jejeje.

Así que yo renuncio a eso y que mis deudos se rasquen el bolsillo por mí, jajaja, ya veréis como nunca me van a olvidar después de soltar la guita, jajaja. Besos!!

10 de octubre de 2010, 19:24  

Tienes mucha razón, aquí hay uno muy moderno, pero no leí nada de lo que dices, o no me fijé, lo que si sé es que pobre del que se muera y no tenga dinero o una póliza, le deja un paquete a la familia, de los grandes. De los sencillos, pasa del millón de las antiguas pesetas (es que si digo 6.000€, parece que cuesta menos) me parece un robo y de los grandes, otra cosa, si tienes nichos en propiedad, el Ayuntamiento no te permite venderlos ¿no son míos? un desastre, me enteré porque quise poner a mis familiares todos juntos, puedo hacerlo, pero si están vacíos, se supone que no los quieres. Prefiero no seguir porque me sofoco. Besitos y buena semana.

10 de octubre de 2010, 23:49  

PEPI

¿No te dejan venderlos? Pues yo creía que sí. Lo que os digo, que no hay quien nos quite de encima la casa eterna, jajaja. Nosotros no tenemos intención de vender nada pero no está de más saberlo. Besos Pepi!

11 de octubre de 2010, 0:09  

A ver si aclaro algo, de lo que yo he pasado.
Aquí fue a la carta (decisión de ellos, porque encima con su puta enfermedad dejaban de funcionar los órganos pero no el coco, y eligieron de uno en uno).
Todos coincidieron en la incineración. Mi padre decía que el "al puchero". Y luego quería que lleváramos sus cenizas a Extremadura.
Lo hicimos así. Y lo pasamos mal dos veces. La primera y la segunda.
En vista de eso, mi madre dijo que sólo al fuego, que purifica, y nada más, que ella para abono donde decidiera el ayuntamiento.
Y mi hija, que incineración y luego a nuestro aire. Ahí, su padre dijo que el columbario en el cementerio para poder llevar una flor cuando le diese la gana, o hartarse de llorar si le apetecía.
Y aquí es donde nos enteramos que el entierro va con fosa, y lápida. Pero la incineración no. Así que tuvimos que pagar el nicho y la lápida. Y es donde el numerito del cash. Se paga en el cementerio directamente y si no, te llevas tu puchero.
Vamos que teníamos el cuerpo para negociaciones.
Y eso contando con que mi madre me hizo la póliza en el año 60, y para que ella no siguiera pagando, la pasé a mi nombre con toda mi familia, porque ella no me daba de baja.
Cuando mis padres pusieron catering, que luego me dijeron que era de primera (yo no me enteré, no estaba para eso), a mi padre le tocaron El Adagio de Albinoni, en directo, y a mi madre le cantaron El Ave María, tambien en directo.
Os aseguro que no pedimos nada de eso, ni elegimos ni nada. Debe ser que con tantos años, se da por hecho, que si no quieren ni misas, ni curas ni nada de eso, algo les tienen que dar.
Qué pena que yo no estuviera en condiciones de apreciarlo, porque creo que fue más divertido que en mi boda.
En fin, que me sigue pareciendo inútil, pero pago cada tres meses la cuota. Jamás pensé que la tuviera que utilizar, pero ahora ya me da igual, por lo menos, como tu abuela, si no dejo dinero, que no deje quebraderos de cabeza.

Bueno, que a este paso, lo de los teléfonos no va a ser en broma.
jajajaja

Un abrazo chicos.

11 de octubre de 2010, 1:15  

PARKER AZUL

Jolines, catering y musiquita, qué nivel! A nosotros solo nos dieron un termo de café y unos cuantos vasos de plástico para pasar las tres noches. Luego, durante el día, a servirse en la cafetería, que había que hacer gasto, que para algo estábamos allí.

Reconozco que yo soy como tu marido, o sea, "me gusta" -ya que no los puedo ver en persona- tener un sitio donde sé que están, donde llevarles flores, "visitarles", llorar o llamarles como si me fueran a contestar. Pero necesito saber dónde están.

No sabía que esas cosas había que pagarlas "in situ" y que si no te quedabas con el puchero en tu casa. Eso está feo, qué falta de sensibilidad, lo que yo os digo..., y no es práctico porque la gente no suele ir con el fajo de billetes preparado y más en esos momentos.

Aunque pagando desde 1960 habréis pagado ya vuestro entierro de sobra, lo cierto es que tienes razón. Con el seguro ahorras quebraderos de cabeza y te evitas tener que ir personalmente de acá para allá recogiendo papeles de todas partes para, luego, llevarlos al notario y arreglar la herencia. Se hace más rápido y se acaba la cosa antes. Es lo único que les veo que tienen de positivo. Pero, vamos, que por el dinero que nos gastamos en ellas, bien nos podrían organizar el entierro y pagar un crucero a los familiares para que se les quite la pena, jejeje.
Besos!!

En nuestro caso fue mi bisabuelo quien compró la sepultura allá por 1970 y, salvo un arreglo que le hizo mi abuela en 1980, sigue igual que estaba. Al morir mi abuela y pasar por allí, descubrimos que está fatal, los trozos de mármol combados y mírame no me toques que se cae el tenderete. Y, de hecho, fui a preguntar cuánto cuesta hacer la parte de fuera, la que se ve, la de mármol, y me dijo el tío de las oficinas que de 3000 euros no bajaba. Pues nada, ahí se quedó, jejeje, y ahí sigue echa una pena.

11 de octubre de 2010, 2:28  

Bueno, eso de tus abuelos es bastante normal.
Pero a mí los cementerios me ponen el cuerpo mal.
Voy poco. Pero hay días que necesito ir, sentarme en un banco, y...
Nada cambia, pero llorar te deja bastante "relajado" en algunos casos.
Y te cuento, para que te rías un poco, algo de una amiga mía.
Sus padres viven en Galicia. Y un día que fueron su marido y ella a verlos, les dijo la abuela que querían enseñarles el "chalecito" que se habían comprado.
Mi amiga, imaginaba algo así, pero al llegar al cementerio, su madre le empieza a explicar que primero habían elegido aquel de allí, pero después cambiaron de idea porque este otro, -el de ellos- era más soleado.
No imaginas cómo llorábamos de risa ella y yo, cuando me lo contaba.
Pero yo no quiero ni sol, ni sombra, ni nada, como decía mi padre, al puchero, y como mi madre, para abono.
Las flores ahora, como el ramo del otro día. Y luego que se lo gasten en vino, café, o la juerga que cada uno prefiera, eso sí, que alguna vez, brinden como si yo estuviera con ellos.
Y ya no hablo más de esto, que llegan los santos y bastante tendremos que ver.

11 de octubre de 2010, 23:55  

PARKER AZUL

Yo tampoco le tengo miedo a los cementerios, ni me dan yu-yu. Tampoco voy todos los días, por supuesto, pero cuando voy estoy la mar de bien, muy tranquilo, pensando en mis cosas, en mi pasado y reencontrándome conmigo mismo. Y, sobre todo, tranquilo, pues sé que de todos los que están allí ninguno me va a hacer nada, jajaja. Pero, como dices, cuando sales de allí nada ha cambiado, nadie ha vuelto a la vida y tienes que seguir enfrentándote a los mismos agobios y quehaceres.

Yo hace un año que no paso por el nuestro, vivo lejos y creo que este año no voy a ir. Fue precisamente antes de Todos los Santos, para evitar el tumulto y poder estar tranquilo. De todas formas, estoy tranquilo porque hice por ella todo lo que pude en vida y no necesito llevarle flores para sentirme bien conmigo mismo. Será este año la sepultura más fea, la menos decorada y la más guarra (por sucia). Pero encuentro absurdo esos jolgorios que se montan el día de Todos los Santos, hay que hacer las cosas en vida, para que se disfruten. Que después el muerto no se entera, ni disfruta de nada. O, al menos, no nos lo cuenta, jejeje.
Besos!

12 de octubre de 2010, 0:44  

Por cierto, muy graciosa la anécdota que me has contado. Estas cosas como mejor hay que tomárselas es con humor y hacer de ellas algo natural como la vida misma. Pues no deja de ser eso, el final de la vida misma, aunque ahora lo veamos como lo más terrorífico del mundo, algo que no se puede mencionar y etc., etc.
Besos!

12 de octubre de 2010, 0:45  

Chiquillo todavía estáis liados, ummm es que no puede ser, cotillas los dos, pero no me habéis llamado para estar yo presente, ehhh???. Ufff ademas es que os gusta el morbo, porque no hablais en otra entrada, mira que!!!
Jajaja, no sé de que me río porque no tengo ni chispa de ganas, pero...
Bueno pues a ver si pones otro post (cursi) y así hablamos de otra cosita, no???
Besos

12 de octubre de 2010, 1:23  

PRINCESA

Venga, vale, vamos a cambiar. Que este tema es el que es y por mucho que hablemos ni lo vamos a arreglar, ni vamos a pagar más barato nuestros respectivos entierros.
Además, solo estamos hablando nosotros, será que el resto está de puente o que no les interesa tan tétrico tema, jajaja.
Cambiamos, pues. Besos!

12 de octubre de 2010, 12:49  

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