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Ya estamos igual que muchas veces. Con muchas cosas en la cabeza pero sin que mis dedos tecleen nada que me satisfaga.

Son las cuatro de la tarde y esto está más oscuro que la boca de un lobo. El cielo encapotado, color panza de burro. Se me antoja que hoy es un día perfecto para sentarme al lado de la ventana y del radiador en un sillón cómodo, con la ropa de estar en casa y, mientras veo pasar a la gente pertrechada de abrigos y paraguas en la calle, saborear un café asiático como si fuera el último que me fuese a tomar, poco a poco. Disfrutar del olor que desprende y, de paso, dejarme llevar por sus propiedades afrodisíacas.

Porque así es como hay que hacer las cosas, despacio, disfrutándolas, dejándose llevar y como si no hubiese un mañana.

Pero no me quiero amodorrar porque ahora ya no te basta con robarme mi tiempo y con verte mientras imagino las mil y una cosas que te haría y que no te puedo -ni quiero- decir. Ahora ya te tengo en mi cabeza y no puedo quitarte de ella, eres más fuerte que yo y hasta mi sueño -y mis sueños- los ocupas tú.




¿Por qué no puedo olvidar esos besos con los que me tatuaste, esa boca que sabe tan dulce, la estela de ese cuerpo, su territorio y ese lugar más dulce aun al que quiero volver?

PD: Sí, esto lo escribí a las cuatro de la tarde. Ahora ya está oscuro del todo. El retraso se ha debido a una nueva anécdota ocurrida en la Comunidad de Propietarios donde vivo. Después de ponernos varios excrementos de apariencia humana en el portal, potas y bolsas de basura abiertas en el ascensor. Después de romper los buzones y de que algunos recibiéramos anónimos, algún cabronazo hijo de puta ha decidido celebrar que hoy es domingo -Día del Señor- prendiendo fuego al cesto de la publicidad, que rebosaba de papeles. Como se pueden imaginar, todo ha sido una gran confusión. El primero que ha olido el humo, torció el hocico y procedió a llamar al resto de vecinos por el telefonillo para que desalojáramos el edificio. Todos gritaban, correteaban, chillaban y, algunos, se dedicaban a asomarse por los ventanucos de la escalera para ver de qué piso salía el humo. A todo esto, todo se ha llenado de un humo gris-negro bastante espeso, parecía algo grave, un incendio en alguna cocina o un escape de gas o vaya usted a saber qué. Yo ya, lo confieso, le estaba pidiendo a mi abuela que me fuera preparando un sitio a su lado en el Más Allá...
Todos a buscar el foco del incendio:

-¡No cojáis el ascensor!

-¡Voy a mirar en el cuarto de contadores!

-¿Alguien ha subido al cuarto de máquinas del ascensor?

-¡Mira a ver si es en casa de fulano o de mengano!

-¡Asómate por allá o mira desde acullá!

Y así. Yo ya pensando, como digo, en que no somos nadie y que el día más tonto nos llega la hora. Mi madre, como buena y diligente presidenta, ha bajado al portal, ha supervisado el cuarto de basuras y el de ascensores y, al darse la vuelta, vio que el humo salía del cesto de la publicidad que está justo debajo de los buzones. Con ayuda de una vecina y un par de cubos de agua, apagaron el fuego. Y luego a limpiar lo que destrozan los demás, que esa es otra. Claro que han limpiado otros, no mi madre, porque mi madre se ha declarado en huelga y ha dicho que ella no limpia mierdas de nadie, que bastante tiene ya con las de su casa. Y yo, como presidente consorte, la he apoyado.

Menuda se ha liado, en esta casa no hay quien pare, hay un olor a humo que tira para atrás. Al final, ni ventana, ni radiador, ni café asiático, ni su boca y la madre que lo parió.

Aprovecharé que la vida me ha dado esta segunda oportunidad y me voy a meter en la ducha, a ver si me relajo. Y así, bajo los chorros del agua, ella volverá a mí. Como siempre.

Hijos de puta.

14 guarrindongos tienen algo que decir:

Joder lo de tu comunidad es muy fuerte, al principio era gracioso pero esto se está poniendo cada vez peor.
Tendríais que hacer una reunión, como presidentes, y decir que ya está bien, que no hay derecho a jugar con la vida de los demás y menos con ese momento de relax que estabas a punto de disfrutar, un abrazo y feliz semana.

14 de noviembre de 2010, 20:21  

DAVID.

Se han hecho tres o cuatro reuniones, ya no recuerdo bien, al respecto. Pero, nada, no hay manera. Aquí los tenemos denunciándose los unos a los otros, tocando los cojones de vez en cuando y poco más.
Es curioso que siempre hacen cosas para joder pero no para terminarnos de joder la vida, o sea, para poder seguir jodiendo. Porque si quiero montar un incendio, lo monto en condiciones, no la tontería de esta tarde. Pero, claro, moriría la/el pirómana/o y se acabaría el juego, jeje.
Que paséis una buena semana vosotros también, abrazos!!

14 de noviembre de 2010, 21:10  

Lo de tu comunidad ya se pasa de rosca, y te lo dice una media presidenta que ya se quiere ir a vivir al quinto pino. Si la cosa sigue, van a tener que poner cámaras, no les queda otro remedio, aquí lo dijimos, y ¡oh! milagro, se acabaron los pipís debajo de los buzones. Tanto resultado dio, que no llegamos a ponerlas. Que asco de gente, a mí me tienen de un humor de perros. Chico ni soñar te dejan al lado de un café. Besitos.

14 de noviembre de 2010, 22:41  

PEPI

Pues aquí lo de los pipís no se ha inventado aun, jajaja. Pues no, ya lo ves, ni le dejan soñar a uno, ni pasar la tarde del domingo a gusto, ni hacer nada más que estar a lo que esta gentuza quiere o se le ocurre a cada momento.
Besos!!

14 de noviembre de 2010, 23:10  

Jajajaj, Jota, hijo todo te pasa a ti, jajaja.
Estaba leyéndote tan entusiasmanda ese relato amoroso, sensual...cuando de pronto veo que sale humo de tus letras. Ostras!!! qué será? me pregunté.
La comunidad de vecinos, que otra vez ha hecho de las suyas para joderte la tarde, porque ha sido así, para no dejarte en paz.
Pues nada la gente que le da por incordiar y hacer la vida imposible a los demás.

Venga anímate que te mando esos caramelitos que pican tanto y te dejan la boca lisiada por minutos, jajaja.

Besitos!!!

14 de noviembre de 2010, 23:15  

PRINCESA.

Sí, a ver si tus gominolas picantes me hacen tener algo picante antes de que acabe el día, jajajaja.

Pero, oye, que eso no es lo importante de la entrada. Que mis vecinos sean unos cerdos eso no quita para que me digáis algo al respecto de la primera parte de la entrada, jajajaja, no os escaqueéis!!! jajaja.

Mañana he pedido hora al cura para confesarme, no vaya a ser que un día le peguen un petardazo al edificio y nos manden al otro barrio, jajaja.
Besos!!!

14 de noviembre de 2010, 23:25  

Me quedo sin habla ante tanta incontinencia verbal, pero llegar al insultoooo, Querido señor le desconozco, la verdad, me deja sin palabras ante tantos hechos que desfavorecen su estancia en dicha comunidad, pero no se ponga usted a su altura, siempre puede mudarse a casa de Amelia que es una señora muy hospitalaria. (Perdon si le ofendo)
Abrazos y mucha paz.

15 de noviembre de 2010, 13:51  

Nada, q ni ponerte romántico te dejan... :)
Un besico.

15 de noviembre de 2010, 21:16  

MYLES

Querido Myles, es verdad que Amelia es muy hospitalaria y una señora de las de rompe y rasga pero su casa me queda un poco lejos, qué más quisiera yo que comer todos los días su merluza en salsa verde y sus albóndigas caseras pero no puede ser a menos que me las envíe por paquete exprés.

Y no se asuste usted tanto, mi querido Myles, que para un taco que hay en toda la entrada va usted y me la afea toda entera. Con lo bonita que es.

Un abrazo y la paz sea con usted.

15 de noviembre de 2010, 21:29  

SARA.

Pues no, ya ves. Pero bueno hoy amaneció otro día y ya recuperé mis constantes vitales románticas, jajaja, de hecho hoy las tengo a flor de piel, jaja.
Besos!

15 de noviembre de 2010, 21:30  

Eres un lianteeeee!!!!!!!

Que dices????
Me esperabas a esta hora de la noche???


ROBAAAAPERRRAAAAAASSSSSS !!!!!!
Ameliaaaaaaaaaaaa

15 de noviembre de 2010, 22:08  

FETE

Hombre, ese blog, ese blog, eh, eh!! jaja.

Voy a ir a visitarte, hombre, que la ocasión lo merece y, de paso, poder llevarme otra gallina si puedo, jajajjaa. Te vas a enterar, jajaja.

15 de noviembre de 2010, 22:13  

Jota, estoy perdida. Anoche no te ví. Y ahora resulta que esto lleva un día.
El humo de tu comunidad oculta tus letras? O algún vecino de esos te retira el cable?
Otra posibilidad es que el Frenadol me haga a mí luz de gas, que también pudiera ser.
En fin. Que te leo y me dejo llevar, pongo la canción que me encanta. Sigo para ver si por una vez acabas decentemente (o sea todo lo contrario) y ZAS, fuego, bomberos o casi y todo porque alguien no sabe cómo pasar la tarde.
Esa comunidad supera con mucho a la de la tele.
No me cambio por ti. Que no, que no, qué putada.
Y si alguien me quiere ver cabreada de verdad sólo tiene que fastidiarme un café como te pasó a tí, vamos me transformo en alguien desagradable de verdad.

Bueno, pon otro café, mejor dos que me apunto y pasemos de los incordiosos vecinos.

Besos.

15 de noviembre de 2010, 22:13  

PARKER.

Los hay muy cabroncetes, que me perdone Myles. Pero yo me lo paso mejor en esta comunidad de Ensuciando la Red, s/n.
Te pondré un asiático, ya verás qué rico.
Besos!

15 de noviembre de 2010, 23:30  

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